Los Halcones de la Clase 96 regresan al nido para celebrar 30 años de graduación
Treinta años después de abandonar el nido con el plumaje listo para el vuelo y el corazón lleno de sueños, los graduados de la Clase 96 han vuelto a casa. Con la misma emoción de aquellos primeros días, pero con el peso glorioso de tres décadas de logros a cuestas, los Halcones C-96 celebran un reencuentro que trasciende lo académico para convertirse en un abrazo colectivo a su historia.
Volver al campus de la UNAG no es simplemente regresar a un lugar: es reencontrarse con los pasillos, los rostros y los recuerdos que moldearon quiénes son hoy. La felicidad se mezcla con la nostalgia en una combinación que solo quienes han vivido la experiencia de ser parte de esta institución pueden comprender a plenitud. Porque solo los "repolleros" entienden ese amor indeleble por su alma mater.
Tres décadas de historias exitosas, de familias formadas, de profesiones ejercidas con orgullo y de Honduras construida desde el campo y la agronomía, confluyen hoy en este reencuentro lleno de significado. Los Halcones C-96 son prueba viva de que la UNAG no solo forma profesionales: forma personas que llevan a su universidad en el corazón para siempre.
"Volver a casa se vive con enorme emoción y la felicidad se mezcla con la nostalgia, porque solo los 'repolleros' entienden ese amor indeleble por su alma mater."